Salida de Zamora sobre las 15,30, algunos con el bocadillo de la mano y con la ropa de trabajo. Por el camino nos preguntamos de donde vendrá este vicio por la montaña y si será tan sano como dicen, jeje.
En fin, llegamos a la plataforma del Travieso y poco más pudimos avanzar, ya que la nieve de la carretera impedía la tracción del coche de Tete.
Son las 17,45 y nos ponemos a foquear, cada uno a su ritmo, como si fuera una carrera contra el crono. Fernando y yo tomamos la cabeza, seguimos las huellas de alguien que por la mañana debió tener la misma idea que nosotros.
Ganamos metros y descolgamos un poco a nuestros compañeros. Fernando me da el relevo y empiezo a sufrir, que bestia.
En poco más de 1 hora y 10 remontamos los casi 700 metros que nos separaban del coche y hacemos cima en el Calvitero.
Reagrupamiento y para abajo, a disfrutar de una buena esquiada con nieve dura y algo de polvo por encima.
Y como siempre, nos tocó sacar el frontal y esquiar el último tramo con luz artificial.
Y como siempre, nos tocó sacar el frontal y esquiar el último tramo con luz artificial.
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