Con las últimas nevadas de la semana y viendo las webcams del norte, me apetecía comprobar el estado en que se encontraban las montañas de la Cordillera Cantábrica. Además, este año hay que aprovechar lo poco que se está prodigando el preciado manto blanco.
Me hubiera gustado haber ido ayer con Folgado y Ramón a hacer un poco de travesía, pues se acercaron a Peña Ubiña y le tengo muchas ganas. Aunque como más tarde me comentó Ramón, quizás hice bien en aprovechar el día con el parapente. Ya leeré en su blog como les fue.
Yo elegí San Isidro para asegurar alguna esquiada. Además, era buen sitio para que Manuel se iniciase con el esquí de travesía en un lugar seguro, Yolanda mejorase su cuña en los descensos y María progresase con su paralelo.
Manuel y yo pasamos de forfait y nos hicimos la subida foqueando, mientras María y Yoli compraban sus tickets. Nuestro ritmo de subida fue bueno (unos 35') y conseguimos llegar antes que ellas -como me gustan las pieles de foca en estos casos.. jeje.-
Una vez arriba, cada uno se dedicó a mejorar sus sensaciones en las bajadas. Yo hice lo que pude por ayudar, pero al principio todo se basa en superar nuestro miedo y cada uno lleva su ritmo. Lo que pude comprobar es que Manuel evolucionó considerablemente y creo que nos acompañará en futuras salidas. Yoli me dijo que al menos había conseguido hacer giros y María por su parte, esquió con soltura.
En fin, buen día pasamos a pesar de la continua nevada que no nos abandonó hasta el final.
Las fotos las dejo en manos de Manuel.
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